11 7 / 2011
la agencia del horror 4
Ahora los recortes también llegaron a la calefacción.
Desde el 15 de agosto no se pueden prender las estufas aunque esté lloviendo y frío como la mierda.
Tomate y el rasta se abrazan para darse calor como maracas.
Mañana me traigo el pulóver de lana que me tejió mi vieja cuando me fui de mochilero al sur.
Julito viene con el carro del café y todos hacemos cola para tomar algo caliente.
El tipo me agarra de oreja como siempre.
-Vistes Mati- Me dice -La minita de cuentas que entró a reemplazar a Pato tiene un culo increíble. Pero me dijeron que no coje. El gordo Montero salió con ella el otro día y la mina nada… no garcha.-
-Uh que mierda, Julito.- Le contesto sin darle pelota.
-Sí una cagada, yo me la quería avanzar en la fiesta de fin de año. Quiero enganchar alguna bebé.-Para decir “bebé” pone una voz de pajero terrible.
-Ya estás grande…- Le digo intentando que termine la charla.
-Ésta está grande- Se caga de risa –Che, me comentaron los de sistemas que vos te la hacés chupar por travas los fines de semana. ¿Es verdad?-
-Te contaron cualquiera. Son unos forros, si ni me conocen…- ya estoy empezando a calentarme.
-No sé, eso me dijeron. Ellos siempre tienen la papa, eh.
-Es fruta Juli.-
-Ok. ¿Querés lechitaaaa?
Lo miro con cara de orto.
-Para el café, sonsito… -
El tipo no entiende una.
No sé si el frío me congeló el cerebro o qué, pero no se me cae media idea y
el escritorio se me empieza a llenar de briefs.
Le pido a Tomate que me de una mano porque la coordinadora me está reclamando unos avisos de radio tendría que tener listos y todavía ni pensé.
Nos vamos con Tomate a una salita, nos tiramos en los puffs y empezamos a pelotear a ver si se nos ocurre algo.
En una lo miro a Tomi y veo que cuando me habla le sale humito de la boca. El frío está sarpado!
-Tomi, tenemos que hacer algo, loco. No puede ser… -
-Sí. Traigamos un San Bernardo y nos sacamos fotos.-
-No boludo, enserio. Ok. Quedate acá cagándote de frío como un boludo.-
Me paro y me voy. Nah, este Tomate está en cualqui… Salgo de la sala y me voy a buscar los controles de los aires. Me la chupan si estamos en agosto. Yo voy a poner la calefacción.
Los controles los tienen los ratis de seguridad. Bajo y me hago el simpático. Me pongo a hablarles de Boca, de las eliminatorias y todas esas boludeces a ver si los distraigo. Los tipos se copan y se arma el debate futbolero.
En eso les digo que si no quieren hacerse unos mates que allá arriba nadie toma… El más gordo se copa y va a buscar agua. Ahí ficho los controles.
Me hago el salame, me acerco y agarro el que dice “3er piso” escrito con indeleble. Me meto el control en el bolsillo, me tomo dos mates de compromiso y me voy para arriba.
Llego al 3ro y prendo los aires. Los pongo en 30º y me guardo el control en el bolsillo como si nada hubiera pasado.
A penas empiezan a calentar entra a salir un olor sarpado desde los tubos de los aires. Unas minitas de cuentas que están en el piso salen corriendo al baño a vomitar. El olor se va haciendo más y más fuerte. No se puede respirar y empezamos a abrir las ventanas.
Vienen los de seguridad y como no encuentran los controles para apagar los aires, cortan la luz. Uno de ellos se sube a una escalerita y abre una de las rejillas para ver qué mierda es ese olor.
El tipo pega un grito seco y se cae de la escalera desmayado. El otro rati lo agarra y lo intenta reanimar. Se arma un quilombo terrible.
Otro flaco se ofrece a subir y de toque se pone pálido. Baja blanco como un fantasma al grito de “hay un muerto, hay un muerto”. Cagamos.
Al rato dan la luz y caen unos tipos con trajes y máscaras tipo Martin en Volver al Futuro. Los tipos se suben a los tubos de aire, uno de ellos hasta se mete adentro… pasa un rato y nada. Los tipos salen como si nada. Parece que no encontraron ningún cuerpo. Rarísimo.
Vienen los de limpieza y tiran baldes de desodorante de ambientes fragancia bebé… pero como todavía hay olor a muerto en el aire se arma una mezcla radioactiva. Bebé en putrefacción.
Me estoy cagando de risa solo de lo del bebé cuando de pronto cae Mathew, el australiano de finanzas. El tipo se para en el medio de la planta abierta y se pone a hablar a los gritos en su español recién aprendido.
-Alguien violó nuevas normas multinacional… Todos han firmado la convenio…- está re caliente.
A la mierda. Me palpo el bolsillo a ver si todavía sigo teniendo el control ahí escondido. Y sí. Ahí está. Me quedo tranquilo.
-Cuando encontre persona que robó control… va a haber un sanción importante-
Estoy en el horno.
Estoy boludeando en la compu pensando cómo arreglar el asunto y de repente empiezo a escuchar el ringtone de los Simpsons y siento que me vibra el bolsillo. A la mierda.
En el bolsillo que palpé antes… está mi celular!
Lo agarro y en la pantalla dice “número desconocido”.
Atiendo y me habla una voz grave, amenazadora: “You are next on the air tubes”. Y me cortan.
¿Qué mierda es esto?
Al final, la estación Long Champs a las 4 de la matina es cosa de boludos al lado de esta agencia.
CONTINUARÁ
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